jueves, 27 de febrero de 2014

LA DANZA DE CONTACTO IMPROVISACIÓN

La semana pasada,  mi profesor de Didáctica de las Actividades Físicas Expresivas propuso la actividad de que cada alumno realizara una edición personal de uno de los conceptos que aparecían en el glosario redactado por él mismo.
El término que yo he escogido ha sido el de Danza contacto improvisación, puesto que a primera vista ha sido el que más me llamó la atención y  el que me despertó más curiosidad por investigar.

La danza de contacto improvisación es una danza de contacto con contenidos técnicos predominantemente acrobáticos  cuyo proceso coreográfico se basa completamente en la improvisación colectiva.

La Capoeira, un danza brasileña actualmente de moda, también es una danza que se abastece de la acrobacia y tiene una estructura basada en la improvisación colectiva,  sin embargo, mientras en la Capoeira se evita recibir el contacto físico del compañero, en la Danza de contacto improvisación, el contacto, como su nombre indica, es el elemento característico.

La Danza de contacto improvisación como invento
La Danza de contacto improvisación, como invento norteamericano, tiene algo más de un cuarto de siglo, en el año 98 celebró su 25 aniversario (1972-1998). La autoría de la Danza de contacto improvisación, se atribuye a Steve Paxton, quien con la presentación de su coreografía Magnesium en 1972 marca su nacimiento.

En el inicio, se plantea como un estudio de las posibilidades de la comunicación mediante el tacto y a partir de ahí, surgieron los desarrollos técnicos para permitir las formas externas de contacto.

La Danza de contacto improvisación como forma de danza 
La Danza de contacto improvisación como forma de danza se gesta en los años 60-70, en el contexto del nacimiento del rock y de la danza nómada. Encaja en las características del movimiento corporeista: exploración del contacto corporal, antitécnico, busca de nuevas formas de movimiento, espontaneidad en las acciones físicas, desinhibición, vuelta a la naturaleza animal y vegetal, exaltación de la intuición, de los instintos, de los sentidos más primarios, ruptura con la norma y con la uniformidad en los bailarines y en los movimientos.

Desde el punto de vista de las técnicas motrices, se incorporan apoyos, volteos y caídas propios de artes marciales, sobre todo del Aikido. En palabras de Paxton, los deslizamientos, los volteos, y los aterrizajes sobre toda la superficie del cuerpo que reparten el impacto sobre la mayor superficie muscular posible son tan útiles en la Danza de contacto improvisación como en las artes marciales.

Todos estos aspectos forman parte de las características técnicas que hacen de la Danza de contacto improvisación una actividad acrobática.


La Danza de contacto improvisación como acrobacia
Toda acrobacia está basada en una transgresión postural y/o motriz que se caracteriza por una relación inhabitual con la gravedad. En la Danza de contacto improvisación, además, se produce una transgresión de las distancias corporales a partir del contacto permanente. 

La definición de esta actividad acrobática puede abordarse desde dos puntos de vista: el primero es el de las formas motrices utilizadas –tipos de movimientos y posturas específicas- y el segundo el que se refiere al proceso perceptivo. 

Los elementos técnicos característicos son los apoyos (recepción y donación de peso entre las zonas corporales más variadas), las caídas (transferencias verticales de peso entre distintas zonas o del cuerpo del compañero al suelo), los giros (enlazar los distintos apoyos en torno al cuerpo del otro como eje) y las inversiones (cambios de referencia postural con pérdida del contacto de los pies con el suelo). 

Las bases perceptivas son el equilibrio, tacto y visión periférica. El equilibrio implica un ajuste permanente de los receptores situados en el oído así como en las articulaciones. En este caso, a diferencia de otras técnicas de movimiento, el equilibrio es siempre relativo a la parte del cuerpo que soporta el peso, ya se trate del pie, del hombro, de la espalda o de la cabeza. El tacto es uno de los sentidos claves que se utilizan en la Danza de contacto improvisación; los bailarines utilizan el tacto para comunicar informaciones sobre su estado y el contacto con el suelo permite a cada pareja tomar conciencia del peso. Por último, la visión periférica nos permite situarnos y reorientarnos constantemente respecto del exterior.

La Danza de contacto improvisación como pedagogía corporal
El principal interés de esta técnica de movimiento radica quizás, en la posibilidad de elegir en cada instante las respuestas corporales y las interacciones con los otros, en función del nivel de escucha y de disponibilidad motriz, es decir, en el carácter dominante de la improvisación.

En cuanto a los elementos que indican un avance en el aprendizaje, destacan dos aspectos fundamentales desde el punto de vista de la acción colectiva: la reducción de las pérdidas de contacto, puesto que a medida que mejora la comunicación entre los participantes y el conocimiento mutuo en cuanto a las formas motrices preferentes se favorece la fluidez de los intercambios; y la ampliación de las zonas de contacto ya que la capacidad para maximizar tanto los centros de impulsión como los puntos de recepción de peso depende en gran parte de la sensibilización corporal, tanto con el cuerpo propio, como con el ajeno.

La clave del éxito se sitúa en gran medida en el proceso de comunicación, en la capacidad de escucha así como en la capacidad de reacción y de iniciativa. Usando como punto de partida, sobre todo, las informaciones táctiles, el intérprete ha de inventar el movimiento a partir de lo que su pareja va inventando simultáneamente. El ideal es un equilibrio entre los cambios de roles. 




En este vídeo podremos observar y disfrutar de un ejemplo de la Danza de contacto improvisación:

Y para finalizar, no he podido evitar adjuntar un vídeo representado por un pequeño artista con grandes dotes en Danza de contacto improvisación:
http://www.youtube.com/watch?v=8rP9WvRESlA

Un saludo.

La danza como herramienta de expresión y como forma de vida...

Personalmente, me considero una persona muy extrovertida, con facilidad para expresar sentimientos, pensamientos, deseos..., pero sin duda alguna, el ámbito expresivo en el que me siento más cómoda es la danza.
Mi madre dice que prácticamente empecé a bailar antes que a caminar, que bailaba a todas horas y en cualquier lugar, y puede ser que tenga razón, porque no recuerdo ningún año de mi infancia en el que no realizara algún tipo de actividad artística relacionada con la danza. Mucho antes de que yo naciera, mis padres ya competían como pareja en bailes de salón y cuando ya pude asistir a las competiciones en las que participaban no podía evitar embobarme cada vez que los observaba moverse en la pista de baile.
Mi primera experiencia fue con la gimnasia rítmica a los 5 años. Recuerdo que odiaba los estiramientos y que aprovechaba cualquier distracción de la profesora para divertirme realizando acrobacias cómicas. 
Con 8 años decidí cambiar la gimnasia rítmica por el ballet y la danza moderna. Durante las clases aprendíamos tanto ballet como danza moderna y disfrutaba cada segundo de ellas. Era como una esponja con ganas de aprender cada vez más, pero lo que para mí marcó un antes y un después fue mi primera exhibición. Había muchísima gente en el teatro, venía mi familia más cercana y yo no me sentía apenas nerviosa, tan sólo ansiosa por salir a representar, en el escenario, las dos coreografías que habíamos estado trabajando durante todo el año. Fue salir a escena y desconectar del mundo, me sentía como si estuviera volando, fue mágico…no tenía nada que ver con las exhibiciones que había hecho de gimnasia rítmica en el cole, era diferente, muy diferente, era una sensación imposible de explicar con palabras. Fue entonces en ese momento cuando supe que mi mundo era eso, la danza. Desde entonces mi pasión por la danza fue cada vez a más.
Ya adolescente, me matriculé en un estudio de danza y probé diferentes tipos de danza: baile de salón deportivo, bailes latinos, funky, hip-hop, street dance, danza africana,…Pero decidí centrarme en el street dance. Comencé a trabajar en una compañía de baile, dedicándole aun más tiempo a la danza, implicándome al máximo en todos los ensayos y bailando en exhibiciones prácticamente todas las semanas…hasta que mi pasión comenzó a perjudicar a mis resultados académicos en el instituto.
A medida que fui creciendo y madurando empecé a centrarme más en los estudios y dejando un poco de lado la danza. Pero nunca he dejado de bailar…bailo mientras limpio o cocino, bailo en la ducha, bailo cada vez que escucho una canción que me gusta, bailo en la piscina, bailo en las discotecas con mis amigos, en definitiva, bailo cada vez que tengo la oportunidad, pero, sobre todo, bailo cada vez que lo necesito, cada vez que me nace.

Actualmente sigo asistiendo a clases de danza y a pesar de que la danza ya no ocupa el mismo lugar en mi vida que ocupaba entonces, sigue siendo parte de mí, mi principal fuente de expresión y mi mundo perfecto. Porque así me expreso yo, BAILANDO.

Aquí os dejo un vídeo de una de mis exhibiciones de hace unos cuantos años:

Prometo rebuscar en mi baúl de los recuerdos e ir mostrando cositas relacionadas con mi pasión.
Un saludo.


Bienvenida

Bienvenidos a mi pequeño espacio expresivo.
Mi nombre es Noemi Torralba. Soy una estudiante que cursa el tercer año de Grado de Magisterio en Educación Primaria, en la Universidad de Valencia, y esta es la primera vez que me embarco en un proyecto de estas características, ya que me declaro como una absoluta negada para la tecnología y todo aquello relacionado con ella (pese a los tiempos que corren).
El blog estará, principalmente, relacionado con la asignatura de "Didáctica de las Actividades Físicas Expresivas" y con todo aquello que considere relevante para enriquecer mi capacidad de expresar.
Espero que disfrutéis con mis aportaciones y que no dudéis en expresar vuestras opiniones.
Un saludo.